Muestra una cogida en un encierro en las fiestas de Coria (Caceres)de san juan de 1995.
Era la segunda jornada de Sanjuanes y la británica Vicky Moore, preparada con su material para filmar, se aproximó al toro para grabarlo y acariciarle de cerca, pero ella cometió un error. No protegerse.
Los vecinos de Coria avisaron una y otra vez a Vicki del peligro que corría. Pero no hubo tiempo de más. Un toro empitonó a la mujer y la golpeó una y otra vez contra una reja mientras los mozos intentaban evitarlo. Sufrió once cornadas. estas imágenes de la mujer con la cámara en la mano sufriendo las embestidas del animal han recorrido ya medio mundo.
La activista murió años más tarde, en el 2000, por las secuelas que le dejó el toro que filmaba en los Sanjuanes de Coria.